Patata doble cocción, salsa secreta picosa y allioli casero.
El murmullo de la barra, la vajilla de Duralex y el olor a fritura limpia. Somos una oda a la taberna de toda la vida, pero con el producto selecciónado al milímetro.
Nuestra taberna no necesita manteles de hilo ni explicaciones de diez minutos por plato. Aquí se viene a pinchar la gilda de un bocado, a mojar el pan en la salsa brava y a conversar por encima del ruido.
Nacimos para recuperar el tapeo canalla de Madrid, ese en el que el producto habla por sí solo: anchoas del Cantábrico calibre 00, patata agria para la fritura y un queso manchego curado que pica lo justo.
De grifo, con su sifón y su rodaja de naranja. No hay tradición más pura ni mejor forma de abrir el apetito antes de pedir la ración de torreznos.
"Si vienes sabes a lo que vienes. A comer con las manos, a mancharte de bravas y a disfrutar del mejor ambiente madrileño de Ponzano."
"Tienen mi corazón entero. La gilda doble pica lo justo y la cerveza parece llorar de lo fría que tira el camarero el grifo."
"La tortilla se deshace viva en la boca. Taberna ruidosa, con mucha luz y un producto espectacular. Haced reserva que siempre está hasta la bandera."